Nº 21

Braman las olas a su llegada a tierra, un bramido que ensordece las palabras del ser humano, interrumpe la conversación a cada segundo. Se ve como las olas traen partículas en cada batida, el agua nos da la tierra. Cuando descubres todos los secretos del mar el silencio se apodera del lugar, las olas se van volviendo continuas hasta que generan un ruidoso silencio.

En medio de ese silencio Antonio Morán, persona que tiene la escultura como forma de vida, toma una pequeña navaja que tiene en su bolsillo y comienza a tallar. Teniendo ante si una gran ladera de tierra es capaz de saber que eliminar de ella, él ve la escultura ahí, solo tiene que saber los elementos que hay que eliminar. No construye, sino que destruye para obtener su resultado, elimina los restos sobrantes para sacar a la luz su creación, su Adán.

Del soplo realizado a ese puñado de tierra es capaz de sacar la vida, de que esa escultura salga del lugar, y camine sola, volviendo a reencontrarse con el resto de partículas que el mar mueve de un lugar a otro, creando una vida cambiante.

Pa' volar

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