Metrópolis analógica.

Madrid. Recorrer tus calles, recorrer tus entrañas. Cámara en mano, analógica, por supuesto. El pasado. Las profundidades, refugios en el pasado, hormigueros en el presente. No se cruzan las miradas, nunca amanece bajo tierra. Tabacalera, edificio del pasado trayendo el arte del presente, las paredes descorchadas, obras de miles de euros, elite del arte, arte del pasado, la movida, García-Alix. Sol, autorretrato en la multitud, analógico de nuevo, tiempo de espera, medir la luz con la mirada. Edificios del pasado que desearía habitar, la luz, el contraste, tienen la magia que hace falta para la fotografía.

Madrid, que bonita y odiosa eres.