Una noche en Madrid, de repente, comenzó a aparecer una leve neblina que fue inundándolo todo. Niebla en la capital una noche de septiembre y, desde la ignorancia, todas respirábamos ese aire. Un aire cargado de NO2, un aire cargado de veneno para los pulmones, pero todas lo mirábamos expectantes.
Estas fotografías recogen parte de lo que fue esa noche de niebla, un aura de misterio y magia.
Cámara: Zorki 4
Película: Fujifilm 400
40°24’30.1″N 3°41’33.6″W











